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From Altar to Alter Ego: The Cross-Cultural Evolution of La Virgen de Guadalupe
By Teresa Talerico
Her image is emblazoned on T-shirts and tattoos, mousepads and magnets. But she’s not Britney Spears, Marilyn Monroe, or Madonna. Well, not that Madonna.
Over the last few decades, the Virgin of Guadalupe, beloved patroness of Mexico, has emerged as a pop culture icon and a powerful subject for artists who incorporate her into highly modern, socially relevant works.
“She is a national icon for Mexico, and, as a consequence, has become an ethnic icon for people of Mexican descent in the United States,” says Carolyn Dean, an art history professor who teaches “The Virgin of Guadalupe: Images and Symbolism in Spain, Mexico, and the United States” at the University of California, Santa Cruz. “With the growing notion of Chicano and Latino identity, we see Guadalupe not just as a religious image, but as an ethnic icon, and so she’s made the transition from religious art into popular art.”
In addition to her traditional image on candles, milagros, murals, and prayer cards, La Virgencita is appearing increasingly in unlikely places. Buffalo Exchange, a trendy used-clothing store in Long Beach, sells beaded curtains with the Virgin’s image. Milagros Gallery in Sonoma stocks many items bearing her picture, including bottle cap earrings, necklaces, bags, plates, and scarves. On eBay, she can be found on ball caps, bumper stickers, bandanas, nightlights, watches, car seat covers, shirts, curios, pillows, quilts, and a Jell-O mold.
These items have been dubbed “Guadalupanobilia,” Dean says, noting that non-Latinos and people who aren’t necessarily religious have also embraced the Virgin of Guadalupe.
She has always been a favorite subject for artists. Mexican-owned businesses often have a Guadalupe mural on their buildings.
“It reminds me of the Good Housekeeping seal of approval,” says Miguel Dominguez, a Spanish professor and interim chair of the Department of Chicano Studies at California State University, Dominguez Hills.
Contemporary folk art now displays her image in some unexpected ways.
At Self Help Graphics in East Los Angeles, a recent exhibit featured images of the Virgin – playing basketball, adjusting her crown as she prepares to go out, holding a child at a bus stop, and even ironing her robe.
“These are artists who recognize this image is theirs, or ours,” Dominguez says. “We can (use) it to be able to make contemporary statements.”
Artist J. Michael Walker contributed his work – a series called “The Daily Life of the Virgin of Guadalupe” – to the exhibit.
“I found that by depicting la Guadalupe as a real mujer - a poor mestiza woman with the faces of my family and friends - I could both bring down to earth the “Queen of Heaven” – as the Virgin Mary is sometimes called – and celebrate all of our mothers, sisters, tias, and abuelitas,” he says.
In 1531, the Virgin of Guadalupe appeared near Mexico City to Juan Diego, a poor Indian who learned she wanted a church built in her honor. When the bishop asked for a sign, Juan opened his cloak and revealed a brilliant image of the Virgin imprinted on the fabric. Her appearance helped spark the conversion of Mexico’s indigenous people to Catholicism. She is typically depicted as olive-skinned, with a brilliant blue robe dotted with stars, head bowed and hands folded in prayer.
“There’s a gentleness about her,” Dominguez says. “She does look like the people you would find in Mexico. She is on the darker side.”
It’s not uncommon to see her on tattoos – and not only on Latinos or religious people.
“It’s become a popular tattoo over the last few years,” says a Los Angeles tattoo artist who goes by the name “Johnny 2/3.” He has the Virgin of Guadalupe tattooed on his neck. A non-denominational Christian, Johnny is not Hispanic, but says his tattoo is a tribute to LA’s rich Mexican-American culture.
“It has to do with the whole Latino vibe of LA,” says Johnny, manager of Tattoo Deluxe in San Pedro. “I had just got back from Hawaii, and I was so homesick for Los Angeles.”
The tattoo is also popular among prisoners or gang members, who often have the Virgin inked on their backs as a symbol that she’s “watching their back.”
Whether she appears on tattoos or candles, in avant-garde art galleries or cathedrals, the Virgin of Guadalupe continues to inspire people worldwide.
“She is a symbol,” Dominguez says, “of solace and comfort for millions of people.”
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La Virgen de Guadalupe emerge como icono de la cultura pop
Por Teresa Talerico
Su imagen se ha plasmado en playeras y tatuajes, mousepads e imanes, sin embargo no es ni Britney Spears, ni Marilyn Monro ni Madonna, al menos no esa Madonna.
Durante las últimas décadas, La Virgen de Guadalupe, amada patrona de México, ha emergido como icono de la cultura pop y como poderoso tema para artistas que la incorporan en trabajos sumamente modernos y de alta relevancia social.
“Ella es un icono nacional para México y, como consecuencia, se ha convertido en un icono étnico para la gente de descendencia mexicana en Estados Unidos”, dice Carolyn Dean, profesora de historia del arte que enseña “La Virgen de Guadalupe: Imágenes y Simbolismo en España, México y Estados Unidos” en la Universidad de California, Santa Cruz. “Con la creciente noción de las identidades chicano y latina, vemos a la Virgen de Guadalupe no sólo como una imagen religiosa, sino como un icono étnico, por lo que ha hecho la transición del arte religioso al arte pop”.
Además de su tradicional imagen en veladoras, milagros, murales y tarjetas de oración, La Virgencita aparece cada vez más en lugares inesperados. Buffalo Exchange, una tienda de moda de ropa usada en Long Beach, vende cortinas de cuentas con la imagen de la Virgen. La Galería Milagros en Sonoma cuenta con varios objetos con su imagen, incluyendo unos aretes de corcho latas de botellas, collares, bolsas, platos y bufandas. En eBay se le puede encontrar en gorras, calcomanías para las defensas de los coches, bandas, lámparas, relojes, cubiertas para asientos de auto, camisas, curiosidades, almohadas, edredones y moldes para gelatina.
Estos artículos se han clasificado como “Guadalupanobilia”, dice Dean, haciendo notar que los no latinos y la gente que no necesariamente es religiosa también han adoptado a la Virgen de Guadalupe.
Siempre ha sido un tema favorito para los artistas. Los negocios propiedad de mexicanos a menudo tienen un mural de la Virgen en sus instalaciones.
“Me recuerda la aprobación del Dios de la Casa”, dice Miguel Domínguez, profesor de español y Director Interino del Departamento de Estudios Chicanos en la Universidad del Estado de California, Domínguez Hills.
El arte regional contemporáneo actualmente despliega su imagen en inusitadas maneras.
En Self Help Graphics en el Este de Los Ángeles, una exhibición reciente presentó imágenes de la Virgen de Guadalupe jugando básquetbol, ajustando su corona conforme se prepara para salir, tomando de la mano a un niño en la parada del autobús e incluso planchando su vestido.
“Estos son artistas que reconocen a esta imagen como propia, como nuestra”, dice Domínguez. “La podemos usar para poder hacer declaraciones contemporáneas”.
El artista J. Michael Walker contribuye con su trabajo en esta exhibición con una serie llamada “La Vida Diaria de la virgen de Guadalupe”.
“Creo que al representar a la Guadalupe como mujer real, una mujer mestiza, pobre, con la cara de mi familia y de mis amigos, podría traer a la Tierra a la “Reina del Cielo”, como a veces se llama a la Virgen de Guadalupe y, al mismo tiempo, celebrar a todas nuestras madres, hermanas, tías y abuelitas”, dice.
En 1531, cerca de la Ciudad de México, la Virgen de Guadalupe se le apareció a Juan Diego, un indio pobre que supo que ella quería una iglesia construida en su honor. Cuando el Obispo le pidió alguna señal, Juan abrió su camisa y reveló una brillante imagen de la Virgen impresa en la tela. Su aparición ayudó a la conversión de los indígenas mexicanos al catolicismo. Típicamente la Virgen se representa con piel morena, en un vestido azul brillante salpicado de estrellas, cabeza inclinada y manos unidas en oración.
“Hay cierta gentileza en ella”, dice Domínguez. “Se ve como la gente que puedes encontrar en México, es del lado oscuro”.
No es raro verla en tatuajes, y no sólo en los de los latinos o de los religiosos. “Se ha convertido en un tatuaje popular en los últimos años”, dice un artista de tatuajes de Los Ángeles que va con el nombre de “Johnny 2/3”. Él lleva a la Virgen de Guadalupe tatuada en el cuello. Un cristiano poco común. Johnny no es hispano, pero afirma que su tatuaje es un tributo a la rica cultura México americana de Los Ángeles.
“Tiene que ver con toda la vibra latina en Los Ángeles”, dice Johnny, gerente de Tattoo Deluxe en San Pedro. “Recién regresé de Hawai, ya extrañaba Los Ángeles”.
Los tatuajes son también populares entre los prisioneros y lo miembros de pandillas, quienes a menudo llevan a la Virgen en tinta en sus espaldas como símbolo de que los está cuidando”.
Ya sea que aparezca en tatuajes o en veladoras, en galerías de arte avant-garde o en catedrales, la Virgen de Guadalupe continua inspirando a la gente alrededor del mundo.
“Ella es un símbolo”, dice Domínguez, “de consuelo y de confort para millones de personas”.
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