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Santa Barbara: The 80th Annual Old Spanish Days Fiesta
By Matt Katz


Eighty years ago, in 1924, a first-class stamp cost $0.02; the Olympic games were held in Paris, France; Russian revolutionary Vladimir Lenin died; and in Santa Barbara, California, an annual tradition was born – Viva La Fiesta!

Since that time, Old Spanish Days Fiesta has grown to become one of the top-five regional festivals in the United States. The weeklong event draws thousands of visitors from around the world to revel under the August moon, amidst the natural splendor and strikingly beautiful Spanish colonial architecture of Santa Barbara.

But there’s a significance applied to Fiesta that goes well beyond the literal translation of its title. More than simply a “party,” Fiesta is a time to embrace Santa Barbara’s heritage and recognize the history that led to this time and place. It is also an important coming together of the community. By design, the event’s Board of Directors, made up of 35 volunteers, represents a broad cross-section of the community itself.

So how did Old Spanish Days Fiesta really come to be? The original intention was to preserve the culture and traditions of old Santa Barbara, specifically the music, dance, and attire. And of course, in characteristic American fashion, the event had an economic motive as well – to attract visitors to the community.

This year marks the 80th anniversary of Fiesta, which began in earnest in 1924. But the original seed was planted four years prior when a dramatic presentation telling the story of our city in classic masque form was performed in a natural amphitheater on Garden Street, just above De La Guerra. It was April 28, 1920 when actors and dancers costumed in traditional garb portrayed the growth of Santa Barbara from the time of its native inhabitants through the American settlement. Although “The Masque of Santa Barbara” was never performed again, the foundation for Fiesta had been set.

The story really begins in the mid-1530s, when Europeans first made contact with California – Baja California that is. It wasn’t until 1542 that Spaniards, led by Juan Rodriguez Cabrillo, sailed north to Alta California, making landings as far north as modern Santa Barbara.

Still more than two hundred years passed before Spain made any concerted effort to colonize the coastal regions Cabrillo claimed for the crown. Through a combination of military might and religious persuasion, native tribes were converted to Christianity and European ways. Military forts called presidios, and mission churches overseen by Franciscan fathers led by Junipero Serra, still stand as monuments to the Spanish effort, and are touted as symbols of the Fiesta celebration.

But while the beauty of Santa Barbara’s Spanish architecture is undeniable, conflicting views of Junipero Serra and the missions cast a shadow over the Spanish conquest. Ongoing debates question the negative impact of the Franciscans “Sacred Expedition,” which rested upon the transformation and exploitation of California’s native people – peaceful, well-functioning civilizations. Critics, including many Native American groups, consider the move an insult and denounce the mission system entirely.

The debate intensified in the 1980s when Pope John Paul II took steps moving Serra toward sainthood, declaring him “Venerable,” and then “Beatific.” While supporters, who consider Serra the “founder of civilization in California,” rejoiced, critics complained that the canonization of Serra would be “another insensitive reminder of past oppression and maltreatment.”

More than merely a party, Fiesta acknowledges California’s native people, providing an education of the history, customs, and traditions of the American Indian, as well as Spanish, Mexican, and early American settlers. Santa Barbara’s rich cultural heritage is flavored by each of these distinct cultures, and the diversity makes the blend more robust.

And so it is that Santa Barbara has arrived at this point in its history: Old Spanish Days Fiesta 2004. This year’s theme, as decreed by El Presidente Clay Dickens, is “Your Friends Are Our Friends: Bring ‘em Along!” It’s a celebration and an education. A time to honor the traditions of the ranchos and their dashing vaqueros at the rodeo; to sample regional cuisine at the mercados; to enjoy music and dance; and to revel in the history of Santa Barbara – the world’s greatest small city. Viva La Fiesta!




Santa Bárbara: La 80 Fiesta Anual de los Viejos Días Españoles
Por: Matt Katz

Hace ochenta años, en 1924, una estampilla de primera clase costaba $0.20, los Juegos Olímpicos se llevaron a cabo en Paris, Francia, el revolucionario ruso Vladimir Lenin murió y en Santa Bárbara, California, una tradición anual nació. ¡Viva la Fiesta!

Desde ese entonces, la Fiesta de los Viejos Días Españoles ha crecido hasta convertirse en uno de los cinco principales festivales regionales en Estados Unidos. El evento de una semana atrae a miles de visitantes de todo el mundo para disfrutar bajo la luna de agosto, entre el esplendor natural y la impresionante belleza de la arquitectura colonial española de Santa Bárbara.

Sin embargo, el significado de la Fiesta va más allá de la definición literal de su nombre. Es más que una simple fiesta, la Fiesta es el momento de abrazar la herencia de Santa Bárbara y de reconocer la historia que nos trajo a este momento y a este lugar. También es un importante momento de reunión para la comunidad. Por diseño, la Mesa Directiva, constituida por 35 voluntarios, representa a la propia comunidad.

¿Cómo es que surgió la Fiesta de los Viejos Días Españoles en realidad? La intención original era preservar la cultura y las tradiciones de la vieja Santa Bárbara, especialmente la música, el baile y el vestuario y, por supuesto y de acuerdo a las características de la moda estadounidense, el evento tenía también un motivo económico: atraer al turismo a esta comunidad.

Este año es el 80 aniversario de la Fiesta, que empezó formalmente en 1924, aunque la semilla original fue plantada cuatro años antes cuando una dramática representación de la historia de nuestra ciudad se llevó a cabo en el anfiteatro natural de la Calle Garden, justo arriba de De la Guerra. Era el 28 de abril de 1920 cuando actores y bailarines vestidos con los trajes tradicionales representaron el crecimiento de Santa Bárbara desde los tiempos de los habitantes originales y hasta el asentamiento estadounidense. A pesar de que “La Máscara de Santa Bárbara” nunca se volvió a presentar, la base para la Fiesta se había asentado.

La historia realmente empezó a mediados de 1530, cuando los europeos hicieron el primer contacto con California, lo que ahora es Baja California. No fue sino hasta 1542 cuando los españoles, dirigidos por Juan Rodríguez Cabrillo, navegaron hacia el norte, rumbo a Alta California, siendo el punto de desembarco más lejano al norte la moderna Santa Bárbara.

Aun así, pasaron más de doscientos años antes de que los españoles hicieran un esfuerzo concentrado para colonizar la región costera que Cabrillo había ganado para la corona. A través de una combinación de fuerza militar y persuasión religiosa, las tribus nativas fueron convertidas al cristianismo y a la manera europea. Los fuertes militares, llamados presidios, y las iglesias de las misiones dirigidas por padres franciscanos y en particular por Junípero Serra, prevalecen como monumentos al esfuerzo español y son vistos como símbolos de la celebración de la Fiesta.

Aunque no se puede negar la belleza de la arquitectura española de Santa Bárbara, los conflictos entre Junípero Serra y las misiones ensombrecieron la conquista española. Continúan las discusiones sobre el impacto negativo de la “Expedición Sagrada” de los franciscanos, basada en la transformación y explotación de los nativos de California, civilizaciones pasivas y funcionales. Los críticos, incluyendo a grupos de nativos americanos, consideran el movimiento un insulto y censuran completamente el sistema de las misiones.

El debate se intensificó en los ochentas cuando el Papa Juan Pablo II santificó a Serra y lo declaró “venerable” para luego beatificarlo. Mientras los que están a favor, y que consideran a Serra el “fundador de la civilización en California”, se regocijan, los críticos se quejan de que la canonización de Serra debería de ser “otro importante recordatorio de la pasada opresión y maltrato”.

La Fiesta de los Viejos Días Españoles estaría incompleta sin el apropiado reconocimiento de los nativos californianos y de su inspiradora forma de vida. Más que una simple fiesta, la Fiesta ofrece educación sobre la historia, las costumbres y las tradiciones de los indios americanos, así como de los españoles, de los mexicanos y de los primeros asentamientos en Estados Unidos. La rica herencia cultural de Santa Bárbara tiene el sabor de cada una de estas diferentes culturas y la diversidad hace una mezcla más robusta.

Así es cómo Santa Bárbara llegó hasta este punto en la historia: la Fiesta de los Viejos Días Españoles 2004. El tema de este año, por decreto del Presidente Clay Dickens, es “Tus Amigos son Nuestros Amigos: ¡tráelos contigo¡” Es una celebración y una educación, un momento de honrar las tradiciones de los ranchos y de sus garbosos vaqueros en el rodeo, de probar la cocina regional en los mercados, de disfrutar la música y el baile y de gozar la historia de Santa Bárbara, la mayor pequeña ciudad del mundo. ¡Viva la Fiesta!